KATOLICOSDELAPASCUA.BLOGSPOT.COM

KATOLICOSDELAPASCUA.BLOGSPOT.COM
EL PRIMER BLOG CATÓLICO DE VALLE DE LA PASCUA...







martes, 3 de noviembre de 2009

Valle de la Pascua

Tomado de varias fuentes entre ellas: www.wikipedia.org
Editado por: Marco A Di Rupo


País Venezuela
Estado Guárico
Municipio Leonardo Infante
Ubicación
Latitud 9° 12' 12" N
Longitud 66° 0' 37" O
Población 126.418 habitantes hab.
Densidad 256 hab. /km²
Gentilicio Vallepascuense
Código postal 2350


Valle de la Pascua, es la ciudad capital del municipio autónomo de Leonardo Infante, en el estado Guárico, Venezuela.


Contexto geográfico. Emplazada a 125 m de altitud en un altozano en los llanos centrales y con una superficie de 9.954 Kmts2. Situada en la carretera que une Caracas con Ciudad Bolívar, así como del ramal que culmina en Barcelona. Constituye el núcleo económico más importante del estado Guárico, beneficiado como centro de servicios comerciales y administrativos de su vasta zona de influencia sobre comarcas agropecuarias de Tucupido, El Socorro, Santa María de Ipire y Chaguaramas, que explican la instalación de varias agroindustrias, como desmotadoras de algodón, textilería, alimentos y bebidas. También tiene influencia sobre la microrregión petrolera de Las Mercedes. Se formó espontáneamente en el siglo XVIII, reconociéndose como caserío en 1783. Posee una población de más de 126.418 habitantes aproximadamente 2001. Importante y creciente ciudad de los Llanos centrales de Venezuela, pertenece al bloque de las ciudades con mayor actividad económica de la zona oriental de Venezuela y con uno de los mejores bloques comerciales a raíz de la construcción de grades centros comerciales, autopistas, cadenas de supermercados y parques recreativos, centros financieros y grandes cadenas bancarias.


Economía local. Esta ciudad se destaca por su actividad agrícola y ganadera y además de ser una de la zonas industriales más importantes de los llanos venezolanos. Está ubicada en un altozano en las cabeceras de la quebrada La Pascua, afluente del río Santiago. Posee una población aproximada de 126.418 habitantes 2001, los cuales se dedican en su mayoría a actividades del sector industrial y agropecuario y profesional. Entre las actividades culturales y de entretenimiento están vinculadas sus costumbres y tradiciones, enmarcadas por un entorno de una ciudad pintoresca. Algunos sitios que allí se puede visitar son la Catedral de Nuestra Señora de la Candelaria, la Casa de los Isleños, la Iglesia Rubén Zamora y la Casa de la Cultura. Es una región bastante frecuentada por los turistas para hacer recorridos por los paisajes llaneros, a través de empresas que organizan tours que llevan a sitios como la laguna artificial y el embalse de Playa de Piedra. Valle de la Pascua esta entre las ciudades más importantes del Estado Guárico junto a Calabozo y San Juan de Los Morros (la capital del estado).


Potencialidades. Alto potencial agrícola y pecuario. Grandes reservas de recursos hidráulicos y petrolíferos Excelente ubicación geográfica. Uno de los principales proveedores de maíz, sorgo y frijol del estado. Tiene potencialidad para desarrollar el turismo.


Entidades Bancarias. Banorte. Banesco. BOD. Bancaribe. Banco Exterior. Banco Federal. Banco de Venezuela. Banco Nacional de Crédito Banco Fondo Común. Banco Mercantil. Banco Canarias. 100% Banco. Mi Casa EAP. Banco Industrial de Venezuela Banco del Tesoro. BBVA Banco Provincial. Banco Venezolano de Crédito. Banfoandes. Banco Caroní


Historia de Valle de la Pascua. Valle de la Pascua se fundó en el siglo XVI, con el proceso de expansión y colonización del alto llano de Caracas, nombre dado a los llanos centrales, por pertenecer a la Provincia de Venezuela, cuya capital era Caracas. Su nombre obedece al hecho de que sus primeros pobladores se establecieron en la zona en un día de la Pascua de Resurrección.


1726, autorización del Capitán Francisco Carlos de Herrera, Alcalde ordinario, encargado de gobierno de Caracas y terrateniente de gran fortuna, a José Zamora, para que pueble la Aguada de Valle de la Pascua, colindante con el Hato Santa Juana de la Cruz, de su propiedad. Pero en realidad, los primeros signos de nacimiento de pueblo, fueron los hatos fundados por Francisco Zamora Granados y su cuñado Gabriel Sánchez Sajonero, quienes, provenientes de Orituco, llegaron en 1725, con sus familias enseres y ganados y se establecieron en el propio sitio de valle de la Pascua. 25 de junio de 1824 la Ley de División Territorial de Gran Colombia, adscribe a la Provincia de Caracas, departamentos de Venezuela, doce cantones: San Sebastián, Chaguaramas, Santa María de Ipire y Calabozo, Valle de la Pascua pasó a pertenecer al Cantón de Chaguaramas, etc.


1848, presidencia del General José Tadeo Monagas surge como provincia con cuatro cantones y veintisiete parroquiales: Calabozo, Orituco, Ortiz, Chaguaramas, etc. El cantón de Chaguaramas, con Chaguaramas como cabecera y las parroquias Valle de la Pascua, Chaguramal del Peral, Santa María de Ipire, Altamira, Altagracia de Iguana, Espino, Cabruta y Santa Rita de Manapire.


1853, el cantón de Chaguaramas es dividido en dos: Chaguaramas y Unare, Chaguaramas que incluye además, Valle de la Pascua; Espino, Cabruta y Santa Rita de Manapire; y Unare que incluye a Chaguaramal del Peral, Tucupido, El Potrero, Santa María de Ipire y Altamira


1864 la República es dividida en 20 Estados y 1 Distrito Federal, entre otros se crea el estado Guárico. Los cantones pasan a denominarse Departamento y las Parroquias, Distritos. Aquí, el Distrito Valle de la Pascua, continúa adscrito al departamento de Chaguaramas.


1881 el estado Guárico pasa a formar parte del Gran estado Guzmán Blanco, el cual incluye los estados Bolívar (hoy Miranda), Guzmán Blanco (hoy Caracas) y Nueva Esparta.


1891 la entidad pasó a denominarse Estado Miranda, dividido en distritos y municipios, ya que este período el municipio de Valle de la Pascua, había sido elevado a categoría de distrito (1884)


1901, el estado Guárico recobra su autonomía y se estructura en los distritos: Miranda, Bruzual, Roscio e Infante. Se la anexa casi todo el estado Apure y se le desincorpora Monagas, que pasa a formar parte del estado Miranda y Zaraza que pasa a formar parte del estado Miranda y Zaraza que pasa a formar por parte del estado Bermúdez. Esta situación dura hasta 1922.


19 de junio de 1922, la Constitución, le devuelve al estado su antigua jurisdicción territorial.


1934, acuerdo entre las legislaturas de Aragua y Guárico, San Juan de los Morros pasa a formar parte del estado Guárico como capital, en tanto la poblaciones guariqueñas de Taguay y Barbacoas son incorporadas al estado Aragua.


Fundación. El primer cronista de la población: Monseñor Rafael Chacín Soto, ratificó que Valle de la Pascua no tuvo fundador. Se da el nombre de Juan González Padrón como tal, pero González Padrón fue uno de los primeros moradores y criadores establecidos en el área y a él se deben ciertas donaciones y bienhechurías a través de su hato, su oratorio, y su hermosa Casa "La Gonzalera, donde se recibían los visitantes ilustres que llegaban hasta allí. González Padrón dona en 1789, 200 varas cuadradas para construir la Iglesia. Aparte cedió 78 parcelas para ser distribuidas entre los vecinos. Cada parcela medía 5 varas de ancho por 55 varas de profundidad (4,18 x 45,98 m). (Documentos del Archivo Arquidiocesano Colección de Manuel Soto Arbeláez). Estas parcelas fueron recibidas por el Pbro. Francisco Roque Díaz y Pedro Víctores de la Cueba, este último teniente de Justicia de Chaguaramas para su distribución. La planificación del poblado fue obra del Padre Francisco Roque Díaz. Así se formó el pueblo. Además Juan González Padrón pidió la firma de un convenio entre las partes, según el cual, su cuerpo debía enterrarse en el interior de la iglesia, así como el de su mujer, sus hijos, descendientes y parientes hasta el 4º grado de parentesco. Terreno tan exiguo y la familia muy poblada no lo permitió. El área ejidal de Valle de la Pascua estaba delimitada de la manera siguiente:


Norte: Monte de Tucupío (Tamanaco).
Sur: Camino Real de la Nueva Barcelona.
Este: Quebrada de Valle de La Pascua (De la Pascua).
Oeste: Quebrada de El Corozo.

Y estos ejidos estaban contenidos en el macro hato de Francisco Carlos Herrera llamado “Santa Juana de la Cruz”. Este hato de tamaño inusual fue cedido por Don Carlos Herrera a su hijo el Capitán Francisco Carlos Herrera, de familia de gran fortuna


1726 permiso a Joseph Zamora para poblar la aguada de Valle de la Pascua. Años más tarde se establecen en la misma región Pedro José del Hoyo y Arzola, Francisco Zamora Granados y Gabriel Sánchez Sajonero quienes se establecen, compran tierras, y fundan hatos. Todos estos señores, junto con su familia vienen desde las tierras de Orituco.

1783 el obispo Mariano Martí visitó Valle de la Pascua y en vista de la cantidad de habitantes independiza a esta población de la de Chaguaramas.


1778 el obispo crea el Curato de Nuestra Señora de La Candelaria de Valle de la Pascua.


2 de febrero de 1985, se celebra el bicentenario del Curato, durante la celebración de la Feria de La Candelaria en su edición 46 (el grueso del público se imaginó que estaban celebrando, no la creación del Curato, sino el bicentenario de la fundación de la ciudad. Sin embargo ya Valle de la Pascua estaba formada como ciudad y perfilando el camino, continuó en crecimiento tanto demográfico como industrial y económico y en la actualidad es una de las más grandes de la zona oriental de Venezuela...


Gentilicio. Vallepascuense Cabe destacar que uno de los privilegios más destacados que tienen los Vallepascuenses es la calidad de su gente, donde tanto hombres como mujeres, son personas amables, de trato cordial, que se abocan diligentemente a ayudar al turista y visitante para hacerles sentir durante su estadía su franca hospitalidad.


Geografía. Relieve. La estructura geográfica de la zona de Valle de la Pascua ha dado lugar a la existencia de un relieve ondulado y de escasa altitud. En sus alrededores se alternan las ondulaciones con la planicie dominante, sin que existan mayores complicaciones en la configuración del relieve. Se ubica en una zona de paisaje colinoso generalmente suave con una pendiente de alrededor del 8% caracterizado por la notable presencia de valles encajados dentro de este relieve.


Clima. El clima se encuentra implicado por el relieve y la localización del área. El clima de la zona es el típico llanero, con una temperatura promedio anual de 26,3 °C, con una máxima mensual de 32,8 °C y una mínima de 21,8 °C. La pluviometría presenta un régimen estacional, en el cual hay dos períodos contrastantes: uno de sequía que se extiende entre los meses de octubre y marzo y otro de lluvias que abarca los meses comprendidos entre abril y septiembre con una pluviosidad promedio anual de 1.025 mm.


Hidrografía. La Zona se encuentra enmarcado dentro de las cuencas hidrográficas de los ríos Unare, cuyo río más importante es el Tamanaco, además de las quebradas: Honda, El Arenal y Agua Salada y la cuenca del Orinoco, donde el río más importante es el Manapire. Dentro de la ciudad destacan: La Laguna del pueblo (llamada así porque antiguamente era la principal fuente de agua para la población), La Laguna del Rosario, el Caño de la Vigía y La Quebrada de la Pascua, la cual atraviesa a la ciudad casi por completo. La reserva de agua más grande de la Zona es la Represa de Tamanaco, la cual surte del vital líquido a toda la población.


Vegetación. La vegetación de gramíneas, combinada con arbustos y árboles cubre la mayor parte de la zona. Existen dos variantes de selva: selvas en la base de la cordillera y en las riberas fluviales, y selvas de galería, con ricas maderas como la caoba. La explotación irracional de estos espacios extingue rápidamente muchas especies. También encontramos otras especies como el moriche, samán, cují negro y chaparro.


Fauna. Existe una gran variedad de especies, tales como el corocoro, el pavo real, el paují, la pavita rosada, la chirindera, la guacharaca, el tingo-tingo, el tordito, el cucarachero, el gavilán pollero. En los caños y morichales abundan especies como el pavón, el bagre y el coporo, y en el Parque Nacional Aguaro Guariquito abundan el manatí, el perro de agua, el caimán del Orinoco, el galápago, el venado, el cunaguaro y tigrito.


Equipamiento educativo. Universidad Nacional Experimental Simon Rodríguez. Universidad Nacional Experimental Rómulo Gallegos. Universidad Nacional Abierta. Universidad Pedagógica Experimental Libertador. Universidad Bolivariana de Venezuela. Instituto Universitario de Tecnología de los Llanos, Ahora pasó a ser "Universidad Politécnica de Los Llanos" ofreciendo carreras largas.


Cultura de Valle de la Pascua.


Feria de la Candelaria. En diciembre de 1939, Valle de la Pascua empezó a realizar sus Ferias. Se extendió hasta los primeros días de enero de 1940, cuando la ciudad tenía 15 mil hab. Un grupo de vallepascuenses, respondiendo al dicho: "El llanero es del tamaño del compromiso que se le presente", se impuso la meta de darle a la comunidad unas ferias como las celebradas en otras partes, que al mismo tiempo que proporcionara al pueblo un ambiente de sana euforia, fuese oportuno para mostrar los productos de la región a los comerciantes y turistas de visita, iniciando así su proyección económica. Se prepararon, y el trabajo rindió sus frutos, y los vallepascuenses celebraron con orgullo y entusiasmo su 1ª feria, la cual estuvo adornada por su majestad: Luisa Margoth Hernández Nuñez. Fue una feria ganadera organizada por Rafael Zamora Pérez, su Pte; Ángel Rafael Arzola, Cecilio Moreno y Ernesto Díaz Vargas, entre otros, y que contó con la presencia del General Eleazar López Contreras, Presidente de la República; su gabinete y el Dr. Rafael Zamora Arévalo, Presidente del Estado Guárico, y padre del Pte. de la Feria, Zamora Pérez. Se escogió para la exposición ganadera el terreno contiguo a la Laguna del Pueblo, teniendo en esta fuente de agua un atractivo especial, pues Filiberto Armas y José Ángel Ledezma, padre del Dr. Rafael Ledezma Martínez, quien se desempeñó muchos años después como Senador por el Estado Guárico y Gobernador en la misma entidad, mandaron a construir un bar flotante sobre la misma, al cual llegaban "los entenados" a refrescarse, bien en curiaras, hechas por Indios Panares, que desde Guayana fueron traídos para ello, o usando el pasillo fabricado para ese fin.


En esta 1ª feria, a la par de la actividad ganadera, se organizaron eventos populares, como las coleadoras, afición legendaria del llanero, las cuales se realizaron en Ia llamada Calle de las Coleadoras, Calle Abajo, luego Av. Táchira, luego Av. Rómulo Gallegos. También los infaltables bailes en la plaza Bolívar. De 1939 a 2006, aún se escuchan, las expresiones de sorpresa e incredulidad cuando se enteran del comportamiento de José María Rubín Zamora, Jefe Civil del Distrito Infante, ante el Pte. de la República, a quien al serle presentado por Zamora Arévalo, Pte. del Estado, le manifestó haberle impuesto una multa, así como a su comitiva, por no haber respetado las flechas de tránsito. La multa fue cancelada por el Ministro de Obras Públicas, con materiales de construcción, de acuerdo a lo fijado por Rubín Zamora, los cuales se destinaron al arreglo de calles de la ciudad. Esta 1ª experiencia ferial se repitió en 1948, del 4 al 9 de noviembre, cuando se celebró una feria organizada por la Asociación de Criadores del Distrito Infante y patrocinada por el Ministerio de Agricultura y Cría, la cual fue prestigiada por la presencia, del Pte. de la República, Rómulo Gallegos, quien, al igual que la comitiva que lo acompañaba, escuchó los oficios religiosos que se habían pautado para esa ocasión, en la Catedral. A la Laguna del Pueblo, llevaron los criadores sus rebaños, juzgados y premiados por un jurado del Ministerio de Agricultura y Cría, con varias categorías para los animales expuestos.


Festival Nacional Folclórico Infantil Cantaclaro [editar]En 1974, en el Grupo Escolar “José Manuel Fuentes Acevedo”, ubicado en la Urbanización Las Garcitas de la Ciudad de Valle de la Pascua, producto de la inquietud y preocupaciones de un grupo de docentes, integrantes de la Comisión de Cultura de la mencionada institución, al observar la invasión extranjerizante en los actos culturales realizados en los planteles de la localidad, bajo la dirección de la maestra Zélideh Ortiz Aguilar, concibieron un proyecto de trabajo de revalorización folclórica, que sería desarrollado durante el año escolar 1974 – 1975. Este proyecto presentado a las autoridades educativas fue aprobado y al darle divulgación resultó acogido por todas las fuerzas vivas de la localidad (entre ellas Cámara Municipal y Cámara de Comercio) y de varios municipios del Estado Guárico.


Se materializó el Primer Festival Infantil “Cantaclaro” en junio de 1975, con una participación masiva de los planteles de los diferentes distritos escolares del Estado Guárico y un distrito escolar de Aragua; lo que se pretendió hacer en pequeño, se propagó y en poco tiempo se fueron sumando las participaciones de planteles educativos de los estados Bolívar, Carabobo y Distrito Federal, aparte de Guárico y Aragua. Ante los resultados positivos en los dos primeros años de vida y el incremento de participación, se planteó la necesidad de buscar apoyo en el nivel Central del Ministerio de Educación. La Prof. Mercedes Santana, Coordinadora Nacional del Folclore de la Oficina de Actividades Complementarias del M.E. y el Prof. Abilio Reyes, por encargo del Ministerio de la Juventud, realizaron una evaluación al Festival durante 1977 – 1978 y 1979; cuyos resultados permitieron la aceptación de esta actividad como programa del Ministerio de Educación; a estos resultados se sumaron las valiosas gestiones de la Prof. Rosa de Bolívar, como Jefe de la Oficina Coordinadora de Programas de Formación y Difusión Cultural; es decir, que en 1980 con la creación de esta Oficina, el Ministerio de Educación adopta la actividad en su programación oficial y es así como se realiza del 17 al 19 de abril de ese mismo año, el I Festival Nacional Folclórico Infantil “Cantaclaro”. Desde el inicio de esta actividad, el soporte económico y logístico se da, gracias a la creación de un Comité de Apoyo, que con el transcurrir del tiempo y por razones de legalidad se convierte en 1991, en la Fundación “Amigos de Cantaclaro”.


En la planificación, ejecución, coronación y evaluación del Festival Nacional “Cantaclaro”, intervienen: el Ministerio de Educación, Cultura y Deportes, mediante la Dirección General Sectorial de Niveles y Modalidades, a través de la Coordinación del Programa en la Dirección de Educación Básica, la Zona Educativa y la Gobernación del Estado Guárico conjuntamente con el Distrito Escolar Nº 3, la Unidad Educativa “José Manuel Fuentes Acevedo” (cuna de Cantaclaro), Escuela Básica “Francisco Lazo Martí (sede de la Fundación), así como también los diferentes planteles educativos de la localidad que se utilizan como centros de alojamiento y anfitriones de las delegaciones participantes, también intervienen las instituciones privadas de Valle de la Pascua y del Estado, bajo la coordinación de la Fundación, quien capitaliza y administra los pocos recursos que se obtienen.


El Festival Folclórico Infantil “Cantaclaro”, reúne a los talentos artísticos de niños procedentes de todas las zonas educativas del país, en Valle de la Pascua, estado Guárico, sede permanente del Festival. En la ejecución de los renglones podemos evidenciar el fortalecimiento de los ejes transversales del currículo de la primera y segunda etapa de Educación Básica, además del desarrollo de los contenidos curriculares de los proyectos pedagógicos de aula, plantel y comunitario bajo la plataforma de los principios y filosofía establecidos en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, el Proyecto Educativo Nacional, la Ley de Protección del Niños, Niñas y Adolescentes, entre otros preceptos legales. Los estudiantes durante una semana se recrean, conocen, demuestran sus talentos artísticos a través de los renglones del canto, declamación, narración oral tradicional, afiche, contrapunteo, artesanía, ejecución de instrumento musical tradicional, danza y baile tradicional o étnico, joropo y teatro folclórico. Por su parte, los docentes exponen sus trabajos de investigación relacionados con tópicos de cultura y popular venezolano. Podemos agregar que ahora para el año 2009, no se pudo realizar y los altos gobernantes de la educación venezolana arremetieron contra el festival infantil folklórico nacional "Cantaclaro" y no permitieron su realización, hasta amenazaron con llevárselo de la pascua olvidándose que Cantaclaro además de ser la escuela Nacional del Folclor, es patrimonio Cultural del Municipio Infante y del Estado Guarico.-


Fuente: Edición Especial Cuarto Aniversario Diario Jornada. Diciembre de 2004. Autor: Prof. José Manuel Celis.


Festival Panoja de Oro. El llanero es del tamaño del compromiso que se le presenta. Así reza un viejo adagio perfectamente aplicado a aquel grupo de quijotes de la música venezolana, que fuimos convocados a las oficinas del presidente del entonces Concejo Municipal del Distrito Infante, a mediados de octubre de 1979. El Dr. Enrique Ramírez, presidente municipal nos recibió un atardecer a los convocados monseñor Chacín Soto, el profesor José Oscar Guerra (maestro de la música), Sr. Arturo Socorro, el periodista Misael Flores, Dr. Luis Fernando Melo, Dr. Gonzalo Chávez y este servidor José Manuel Celis. Allí se trató el punto de realizar un Festival de música Venezolana, con el objeto de rescatar los valores perdidos de nuestro folclore nacional, y que se realizará como antesala de las Ferias de la Candelaria de Valle de la Pascua. La idea fue aceptada por todos los presentes y a proposición del progresista empresario Sr. Arturo Socorro se acordó llamarlo "La Panoja de Oro", como un homenaje a los trabajadores del campo, los cuales ese año, convirtieron las tierras de todo el Distrito Infante, en un emporio de riqueza con la producción del sorgo. Así, en esa flamante reunión, nació este festival, llamado a hacer historia en la música venezolana. Aquel grupo de Quijotes del Llano, dieron vida al Festival Nacional de Música Venezolana la Panoja de Oro. Nosotros fuimos los padres iniciales de la criatura que hoy ha crecido aceleradamente, siendo hoy el mejor Festival de Venezuela, que nació y se mantiene aquí en Valle de la Pascua.


El Festival Panoja de Oro se celebra en Valle de la Pascua, estado Guárico, como un estímulo a los intérpretes, músicos y compositores de música venezolana, para el enriquecimiento y rescate del folclore nacional en todas sus manifestaciones. En enero de 1980, una semana antes de la Feria de la Candelaria, se realiza el primer Festival Nacional La Panoja de Oro, con participación de cantantes profesionales y noveles. Para ese año. en el renglón profesional el resultado se reseñó así: tercer lugar Alexis Pérez, segundo lugar Freddy Salcedo y para el primer lugar empatan Betsy Núñez y Venezuela Rodríguez. En el renglón novel, el tercer lugar fue para Ramón Narváez; el segundo para Armando Martínez y el primero para Valerio Bolívar. Los coordinadores de esa Panoja de Oro fuimos: Misael Flores, Enrique Ramírez, y José Manuel Celis, junto con esa hormiguita incansable del trabajo llamada Franca Tossa.


Fuente: Edición Especial Cuarto Aniversario Diario Jornada. Diciembre de 2004.


Religiosidad Popular


Nuestra Señora de la Candelaria. Fue a mediados de agosto de 1792. Dos pastores guanches, apacentaban sus rebaños, en la zona Chimisay, a la orilla misma del mar, en lo que se llama hoy Plaza del Socorro, a 5 km de Güímar (Islas Canarias, España). Hacia el atardecer, en la boca de un barranco, el ganado se espanta, se remolinaba y no quería pasar. Uno de los pastores se adelantó y mirando vio la Santa Imagen que estaba en pie sobre una peña. Llamó a su compañero y ambos quedaron fuera de si al ver aquella figura tan extraña para ellos. La contemplaron largo rato en silencio, con susto, admiración y respeto. Después de muchas vacilaciones deciden ir al Mencey de Guimar a contarle lo ocurrido a El Rey, altamente impresionado, consulta a los principales de su reino. Deciden, unánimes, acudir al lugar del suceso, acompañados de mucha gente. Al ver la Imagen, quedan igual que antes los pastores, como fuera de si, llenos de asombro. Gente de noble corazón, piensan que se trata de un ser superior. Propusieron de llevarla a la casa del Mencey en Guimar y la tomaron a hombros hasta llegar a la tal morada, que era como a media legua de donde la Santa Imagen apareció. Allí, en un canto de la morada, sobre unas pieles de cabra y oveja, “que otra alfombra no tenían”, la pusieron con la decencia que sabían y podían. El lugar se llamaba y se llama Chinguaro.


La Imagen. La Imagen de la Virgen de la Candelaria, que apareció a los guanches, fue descrita con minuciosidad y cariño por los historiadores.


Dice el P. Espinosa: esta imagen es de masonería hecha, perfecta y acabada. Es de estatura de casi cinco palmos, con la peana en que tiene los pies. El rostro tiene, según la proporción del cuerpo, muy perfecto, un tanto largo; los ojos grandes y rasgados. Tiene un lindo niño al diestro lado, desnudo y con ambas manos asido de un pajarito dorado. En la mano izquierda tiene un pedazo de vela verde de la misma madera, parece una candela. Ocurrió lo inesperado: el 7 de noviembre de 1826, una horrible tormenta de lluvia y viento, se la llevo al mar, y por más que la buscaron, con todos los medios disponibles, no apareció. La Imagen actual es obra del escultor tinerfeño Fernando Estévez. Tallada en madera, de color moreno. Es una verdadera obra de arte. Admirable expresión de bondad, de ternura y espiritualidad. Tiene algo especial, que conquista y cautiva a quienes la contemplan. En este sentido coinciden los historiadores. El rostro de la Imagen está labrado con una perfección y una cierta gracia divina en el niño Jesús que sostiene en su brazo derecho. Altamente simpática y atrayente es la nueva escultura de la Candelaria. Se llama Virgen de la Candela, o de la Candelaria, porque la Imagen ha tenido siempre al niño Jesús en la mano derecha, y en la izquierda una Candela. Se dice, Virgen de la Candelaria; Santuario de la Candelaria, y Villa de la Candelaria.


La Vírgen de La Candelaria y Valle de La Pascua. En casa de González Padrón existía un oratorio a Ntra. Sra. De La Luz. Años más tarde, la Iglesia Parroquial se bautizó con el nombre de Ntra. Sra. De la Candelaria. En el primer tercio del Siglo XIX, por encargo de la familia Matos Gutiérrez, llega a la Parroquia la primera imagen de la Candelaria, procedente de las Islas Canarias (Se dice que fue comprada Toco ragüita, hace aproximadamente 115 años, y trasladada a Valle de la Pascua en mula). En el Puerto de La Guaira permanece cierto tiempo. Después los hermanos Matos Gutiérrez: José Quiterio, Juan Francisco, Juan Nepomuceno, Mónico, Margarita, Gregoria, Manuela, Vicenta y Carmencito, la trasladaron a la Catedral de Calabozo.


Permanece en la Catedral de Calabozo hasta 1952, siendo Obispo Mons. Antonio Ignacio Camargo y Cura Párroco de la Pascua, Mons. Ángel Polachini, luego Obispo de Guanare. Luego sale de Catedral y es trasladada a casa de uno de los descendientes de los Matos, José Quiterio Matos Leal, en donde permanece por cierto tiempo a cargo de sus descendientes. Esta imagen colonial, replica de la que se venera en Tenerife, es trastada al templo parroquial, ahora Catedral de Valle de la Pascua, y es venerada en la capilla a la izquierda del altar mayor. El 2 de febrero, día de la Virgen de la Candelaria, se celebra la Solemne Eucaristía y la imagen sale en procesión acompañada por el pueblo vallepascuense. Ntra. Sra. de la Candelaria es también Patrona de la Diócesis de Valle de la Pascua. Existe una imagen de la Candelaria en la catedral de Valle de la Pascua, y que esta ubicada en la nave derecha del Templo Parroquial, fue hecha por la hermana Rosario Fuentes de la Comunidad de las Hermanas Misioneras Hijas de la Sagrada Familia Nazaret.


Templos e Iglesias


La Parroquia Catedral Nuestra Señora de La Candelaria. El 9 de marzo de 1783, llego a Valle de la Pascua, Mons. Mariano Marti, quien se alojó en la Vigía, en la residencia de “Don Juan González Padrón”. El Obispo se propuso fundar el nuevo Curato de Nuestra Señora de la Candelaria, desmembrando el caserío existente de la tutela de Chaguaramas. El 10 de febrero de 1785, el Gobernador y Capitán General de la Provincia demarcó el nuevo territorio y ordenó la construcción de la Iglesia en el punto de los Pocitos, cuando apenas, allí sólo había una ermita. Con el paso del tiempo esta Iglesia fue demolida por la “Junta Procreación del Nuevo Templo para Valle de la Pascua”, durante el Gobierno del General Marcos Pérez Jiménez pensando en la estrategia que demolido el templo y estando a la vista su estado ruinoso, el Gobierno procedería mas prontamente su construcción, y fue buena la estrategia, por que el Gobernador del Guárico de entonces, hijo de Valle de la Pascua, asumió con musitado entusiasmo esta tarea siendo el Dr. Emigdio Medina Ron la persona a quien en justicia se le puede cargar el merito de haber logrado la pronta construcción de lo que hoy es nuestro flamante Templo Parroquial, el cual fue muy pronto elevado a la categoría de Catedral, una vez que se conformó la Diócesis de Valle de la Pascua, el 26 de noviembre de 1992, siendo su primer obispo Mons. Joaquín José Morón Hidalgo. El templo Catedral es patrimonio histórico del Municipio Leonardo Infante desde el 10 de diciembre de 2007.


Lugares de Interés


La Laguna del Pueblo. La ciudad Valle de La Pascua tuvo la originalidad de formarse en una región en la cual el agua era prácticamente inexistente. Es lógico comprender que cuando se integra o se funda una ciudad, o al menos un poblado, el factor agua debe necesariamente existir y debe disponer de un arroyo, un río, un lago o al menos una laguna que suministre el agua necesaria para la manutención de la vida de personas, animales y dar vida a la fertilidad del suelo. Por mucho tiempo la provisión de agua para todo uso, inclusive para beber, provenía de la llamada “Laguna del Pueblo” que no era otra cosa que una poza pequeña, insalubre y contaminada. Esta laguna se formó, probablemente por el embalsamiento del agua de lluvia y la proveniente, en parte, de una de dos aguadas que existieron hade mucho tiempo y que provenían del preciado líquido a loa primeros ocupantes de la zona. Debido a la existencia de las dos fuentes de agua, al sitio de establecimiento del poblado se le conocía con el nombre de “Cerro de los Dos Pocitos” y de estos dos pocitos uno corría hacia el Sur, el cual originaba el llamado “Caño de la Vigía” y el otro corría hacia el Este por los cauces que formaban lo que son hoy las calle Real y Guasco. Esta última corriente pasaba por la esquina de “El Caimán” y de allí se internaba en un potrero que ya existía y luego por un terreno arenoso para caer en la depresión que formaba la laguna.


Como podemos notar estas aguas corrían por casi todo el poblado arrastrando todo tipo de inmundicias y barro y al llegar a la laguna por efecto de filtración y por acción del berro y la flor de bora que había en sus orillas el agua tomaba una apariencia cristalina, sumamente engañosa ya que estaba altamente contaminada. La laguna a que nos referimos tenía su descarga hacia la Quebrada de La Pascua y esta desembocaba en el río Manapire para terminar en el Orinoco. La corriente de la pocita que iba hacia el Este se embalsaba formando la Laguna del Pueblo y fue ampliada en su cauce por Andrés Gutiérrez, esposo de una hija de Juan González Padrón (Margarita), de tal forma que se le aumentó el volumen de agua que se acumulaba allí en el invierno. Sin embargo a medida que el poblado crecía era necesario ahondar más y más ya que también presentaba problemas de sedimentación. Entre los trabajos que se hicieron para suplir de agua a los habitantes, podemos mencionar que, cuando Fue presidente del Estado Guárico, el General Pedro Arévalo Oropeza, padre del General Emilio Arévalo Cedeño, ordenó la perforación de varios pozos en 1884 y más tarde en 1908 por Eustoquio Belisario quien integró una comisión formada por Alejandro Moreno, Salvador Mustathy, Nicolás Ballesteros y Eugenio Suárez a fin de aplicar soluciones para ampliar y sanear la mencionada laguna, cosa que se llevó a efecto ese mismo año. Desgraciadamente la laguna era difícil de contener y las aguas de los pozo construidos tenían el factor común de ser altamente salobres.


En 1923 el gobierno del general Juan Vicente Gómez encomendó al ingeniero Bernardo Blaschitz un estudio del prob1ema para una solución definitiva al problema del agua potable para Valle de la Pascua y la solución de este ingeniero fue la construcción de un pozo más profundo, cosa que resultó inútil por que las aguas igual que las anteriores resultaron salobres y no aptas para el consumo. En .mucho tiempo las aguas represadas en la Laguna del Pueblo apagaron la sed de los vallepascuenses pero junto a la satisfacción de la necesidad el individuo ingería parásitos de todo tipo y gérmenes patógenos y por ese motivo y muy especialmente en los niños, se adivinaba la infección por parásitos intestinales, amibiasis e infecciones de la piel y mucosas. Esta situación se prolongó hasta 1946, año en el cual se construyó el primer acueducto y la represa de El Corozo para el almacenamiento de agua y se dotó al poblado de su primera planta de tratamiento.


En 1966 se inauguró el embalse “Playa de Piedra” (Tamanaco) obra que vino a poner punto final a la agobiante sed de Valle de la Pascua y la de sus pueblos hermanos.


Fuente: Dr. Luís Fernando Melo J. Cronista de Valle de la Pascua.


Parque Nacional Aguaro Guariquito. Aguaro-Guariquito es un parque nacional ubicado al sur del estado Guárico, muy cerca de Valle de la Pascua. Fue fundado el 7 de marzo de 1974, con una superficie de 585.750 hectáreas. Sus rasgos físicos corresponden predominantemente a paisajes del bajo Llano, y una parte menor a Los Llanos altos. Constituye un ecosistema de gran fragilidad que representa un biotipo de vital importancia para la vida de las especies que allí habitan. Su vegetación se caracteriza por la extensa presencia de la sabana tropical, con formaciones de gramíneas y bosques de galerías asociados a los cursos de agua. Entre las especies faunísticas se encuentran los manatíes, chigüires, caimanes, osos hormigueros gigantes, cunaguaros y una gran variedad de monos.


Hileros de Parmana. Los Hileros de Parmana es un parque ubicado al sur del estado Guárico, a 3 horas aproximadamente de Valle de la Pascua, tomando al vía que va hacia el Socorro y luego doblando en el cruce hacia la población de Espino. Sus rasgos físicos corresponden predominantemente a paisajes de sabana, con numerosos hilos (De los cuales Proviene su nombre) de agua cristalina, en donde, durante las temporadas vacacionales confluye gran cantidad de personas provenientes de todas partes del país, para disfrutar de las innumerables bellezas naturales con que cuenta este sitio. Entre las especies faunísticas se encuentran la Baba, Osos Hormigueros Gigantes, Cunaguaros, gran variedad de aves y Peces, los cuales destacan el CariCari, La garza Blanca, El Garzón Soldado, el CoroCoro. Dentro de los Peces el preciado Pavón, el Caribe o Piraña, la Sardinata, el Coporo, el Temblador y la temida Raya. Este sitio constituye el sitio turístico por excelencia de Valle de las Pascua y sus alrededores, visítelo y no se arrepentirá.


La Peña. La Peña; zona de sabánas inmensas al sur de nuestro Municipio Infante, donde la vista se pierde en el infinito de su llanura; es una de las zonas más bellas de nuestro Estado Guárico y de mayor valor turístico. Sus bellos paisajes cautivan al visitante, con sus incontables morichales y lagunas, su diversidad de fauna y sus bellos atardeceres. Para visitar La Peña, se debe tomar la vía que va hacia Los Hileros de Parmana, como a 1 hora antes de llegar a estos, se toma una carretera hacia la derecha, la cual comúnmente está con un aviso que dice La Peña. Como a la media de camino se llega a lo que se denomina la Puerta de la Peña y de allí en adelante comienza esta bella zona de nuestro Municipio Infante. Sus rasgos físicos corresponden predominantemente a paisajes de sabana y morichales, a los cuales durante las temporadas vacacionales confluye gran cantidad de personas provenientes de todas partes del país, para disfrutar de las innumerables bellezas naturales con que cuenta este sitio. Entre las especies faunísticas se encuentran la Baba, gran variedad de aves y Peces, los cuales destacan el Garzón Soldado, el Pato Carretero y el Pato Guirirí. Dentro de los Peces el preciado Pavón, el Bagre Rayado, el Caribe o Piraña y la temida Raya.

domingo, 1 de noviembre de 2009


LA MORAL PERSONAL




Por: AMALIA HITCHER.



La moral se define como un conjunto de normas, valores y criterios universales que dan a la vida una orientación y una finalidad. Este es un concepto general pero cuando hablamos de moral personal tenemos que definirla como un conjunto de reglas que deben ser aprendidas desde la infancia, para que al ir formando la conciencia en el menor, vaya logrando también una humanización progresiva, que siembre en su corazón la ley que regirá su propia vida. La enseñanza se irá interiorizando con la educación y la práctica y lo que en un principio fue imposición paterna o familiar, se convierte en norma de vida y en exigencia personal. De ahí la importancia de educar y formar la conciencia del joven inculcándole valores que lo dignifiquen en la orientación profunda de la vida y que al hacerse hombre, lo impulsen a actuar siembre guiado por los criterios de esa formación.



La moral personal debe tener en cuenta las circunstancias concretas de cada persona, ya que según la valoración que hagamos de la acción que realizamos, ésta será buena o mala moralmente. La moralidad del acto se rige por el valor que lo guía u origina, respetando siempre ese valor por encima de todo. La conducta personal debe ser guiada por la conciencia moral que es la que nos hace conocer la cualidad de nuestras acciones y es norma rectora de ellas.



Mi padre, hombre de “conciencia recta y veraz”, me dijo siempre que mi vida privada es inviolable pero que esa inviolabilidad lleva implícito el compromiso de vivirla en forma transparente y regida de tal manera por valores y principios éticos, que resista cualquier análisis público. Esta fue su enseñanza permanente de cómo se ha de ser, vivir y actuar y los criterios que instruyeron y orientaron mi conciencia moral.



La moral es una ley del espíritu que significa responsabilidad y obligación y tiene una exigencia de interiorización para lograr la madurez en su correcto uso y para poder actuar con prudencia y sensatez. Para el hombre, inclinado al mal por naturaleza, es difícil conservar y guardar el equilibrio moral; por lo tanto, necesita la formación temprana que se irá profundizando a medida que crece y mas adelante, al hacerse adulto, con la ayuda de Dios y de las “virtudes naturales o adquiridas”, que se engendran en el hombre mediante la educación y al ser enraizadas en su corazón le permiten llevar una vida moralmente buena, en orden a su condición de hijo de Dios.



Para cada acto bueno nos disponen y nos guían las virtudes sobrenaturales infundidas por el Espíritu Santo: La justicia, la prudencia, la fortaleza y la templanza, son fundamentales pues contienen un conjunto de otras virtudes, derivadas de ellas, que nos dirigen para actuar rectamente, conocer la verdad, obrar el bien evitando el mal, desear la salvación, y perseverar inspirados e iluminados por la Sabiduría que viene de lo Alto.



La conciencia moral está regida por la ley natural que Dios ha puesto en el corazón del hombre; ella es luz sobrenatural y un don especial que nos ayuda a elevarnos de lo subalterno a lo eterno, que rechaza dentro de nosotros todo lo que no es puro y ennoblece nuestra naturaleza y nuestras imperfecciones. Es la voz interior que nos indica como actuar y nos ayuda a elegir la mas apropiada entre varias opciones y a tomar la decisión correcta.



La ética cristiana es la motivación que guía la conciencia moral hacia el bien por encima de todo y el cristiano la encuentra en el seguimiento de Cristo y en la experimentación de su amor. Esa motivación nos descubre valores extraordinarios como la verdad, la libertad, el perdón del enemigo, la solidaridad y el compromiso con los mas necesitados, la temporalidad de los bienes materiales, la humildad, la esperanza, la paciencia, el servicio y, sobre todo, nos revela a Dios como valor absoluto.







LA MANERA DE SER IGLESIA




Por: Pbro. Dr. Pedro Gijs



Antes del Concilio Vaticano II (1962-1965) la Iglesia era concebida como una sociedad perfecta, desvinculada del mundo. Una sociedad en forma de pirámide, donde los que están encima dominan a los que están abajo. Los laicos prácticamente no participaban de una forma activa de la misión evangelizadora de la Iglesia. En aquel tiempo “la Iglesia eran el papa, los obispos, los sacerdotes y las monjas”. Este concepto de Iglesia fue repensado y abandonado con el Concilio Vaticano II.



La gran preocupación de los Padres Conciliares era de hacer la Iglesia más participativa, comunitaria, inculturada y ministerial. Este nuevo pensamiento está recogido en la Constitución Dogmática sobre la Iglesia Lumen Gentium (Luz de los pueblos). A partir de allí se propagó la idea de que la Iglesia la conformamos todos nosotros los bautizados y que ser Iglesia es participar y sentirse corresponsable en la comunidad eclesial, continuando la misión salvadora de Jesús y construyendo el Reino de Dios. Lumen Gentium sustituye la imagen de la Iglesia como pirámide por una imagen bíblica de Pueblo de Dios, donde todos son importantes, cada uno en su lugar, desde su ministerio, de acuerdo con el carisma que recibió de Dios.



La nueva manera de ser Iglesia inaugurada por la Lumen Gentium hizo que la Iglesia también repensara sus relaciones con el mundo moderno. Los cristianos no podían vivir retirados del mundo preocupándose por “la salvación de su alma”. La Iglesia debe relacionarse con el mundo y saber interpretar los nuevos signos de los tiempos. Los bautizados tienen la misión de transformar el mundo y fermentarlo con la fuerza del Evangelio. Fue en ese espíritu que nació la Constitución Pastoral Gaudium et Spes (Las alegrías y las esperanzas), que trata de la presencia de la Iglesia en el mundo de hoy. Comienza así: “Las alegrías y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de hoy, sobre todo de los pobres y de los que sufren, son también las alegrías y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los discípulos de Cristo.



No se encuentra nada verdaderamente humano que no les resuene en los corazones” (GS 1). La preocupación principal de la Gaudium et Spes es proclamar la dignidad de la persona humana, que debe ser siempre defendida y jamás puede ser irrespetada. Por la misma razón los preferidos de la Iglesia, a ejemplo de Jesús el Maestro, deben ser los pobres, los necesitados, los abandonados.



Nuestra Parroquia Catedral siente en cuerpo y alma este reto de defender y promover en todas las circunstancias la dignidad de cada hombre y mujer y en particular de los más pobres. Por eso, a través de la Pastoral Social nuestra parroquia se ha trazado la meta de abrir, si Dios quiere muy pronto, *(nota) aquí en Valle de la Pascua, un hogar para los indigentes, los niños de la calle y todos aquellos sin techo. Si alguna persona o institución nos puede ayudar en la realización de este proyecto, sus ideas, sugerencias y aportes económicos y logísticos serán bien recibidos.



*Nota. Para la fecha de la publicación de este artículo aun no se había concretado la creación de una casa hogar para la acogida de personas en situación de abandono. La pastoral social de la parroquia Catedral Nuestra Señora de la Candelaria hace dos años abrió la casa Madre Teresa de Calcuta donde se acogen indigentes y ancianos.


















La Fiesta del Corpus Christi.

Por: Amalia Hitcher

Al celebrar la Ultima Cena con los apóstoles, Jesús instituyó la Eucaristía como memorial de su pasión, muerte y resurrección y ordenó a sus discípulos celebrarlo hasta su regreso. En la celebración litúrgica (Santa Misa), este acontecimiento se hace presente. Su sacrificio se renueva en cada Misa celebrada, Cristo asocia a toda su iglesia al sacrificio de alabanza y acción de gracias que ofreció al Padre por nosotros en la cruz y a través de éste derrama la gracia de su salvación sobre su Cuerpo que es la iglesia.


Nos cuenta el Evangelista Marcos: “El primer día de los Azimos, cuando se sacrificaba el cordero pascual, le dicen sus discípulos: “¿Donde quieres que vayamos a prepararte la cena de Pascua? “ Entonces envía a dos de sus discípulos diciéndoles: “Vayan a la ciudad; allí encontrarán a un hombre que lleva un cántaro de agua, síganle y allí donde entre, díganle al dueño de la casa: El maestro dice: “¿ Cual es el cuarto donde voy a comer con mis discípulos ? El les enseñará en el piso alto un cuarto grande arreglado y ya listo para la cena. Preparen allí lo necesario para nosotros.” Los discípulos fueron a la ciudad y lo encontraron todo como Jesús les había dicho y prepararon la Pascua. Mientras estaban comiendo, Jesús tomó el pan, lo bendijo, lo partió y se los dio diciendo: “Tomen, este es mi cuerpo”. Tomó luego una copa y habiendo dado gracias a Dios, se la pasó a ellos y todos bebieron. Y les dijo: “Esta es mi sangre de la alianza, derramada por muchos. Yo les aseguro que no beberé del producto de la vid hasta el día en que beba el vino nuevo en el Reino de Dios”. (Marcos 14, 12-16. 22 26).


Con estas palabras, expresión suprema del amor de Dios, se evidencia el misterio insondable de la “TRANSUBSTANCIACIÓN”: Mediante la conversión del pan y el vino en su cuerpo y su sangre, Cristo se hace presente en este sacramento. Es la última vez que Jesús comparte con los suyos la ceremonia del banquete Pascual. Se cierra el último capítulo del Antiguo Testamento. Lo viejo desaparece.... ¡ Ha llegado el Reino de Dios! ¡El cielo está en la tierra! Cristo se hace nuestro alimento espiritual y se queda con nosotros. Sus discípulos no entienden lo que ven y oyen; el prodigio es demasiado profundo para los ojos y los oídos carnales de aquellos hombres que todavía no tenían al Espíritu Santo. La presencia de Cristo en las especies eucarísticas sitúa la Eucaristía por encima de todos los sacramentos pues en ella están contenidos verdadera, real y substancialmente el Cuerpo y la Sangre junto con el alma y la divinidad de Nuestro Señor Jesucristo.


Esta presencia “real” no puede conocerse por los sentidos sino por la Fe, apoyada en la autoridad de Dios. Jesús que es la Verdad, nos ha dejado la Eucaristía como un misterio de Fe que debemos creer con toda nuestra mente y con todo nuestro corazón. La Iglesia Católica, fiel al mandato del Maestro: “Haced esto en memoria mía”, renueva cada día el Sacrificio Eucarístico ante el altar que representa a Cristo, que se hace presente en unión del Padre y del Espíritu Santo, a través del Sacerdote, quien le “presta” su voz y sus manos. No es el hombre quien hace que las especies se conviertan en cuerpo y sangre de Cristo, es Cristo mismo quien realiza el misterio.


El sacerdote, figura de Cristo, dice: “este es mi cuerpo” y el trozo de pan se convierte en su cuerpo entregado a la muerte por nosotros. Luego dice: “Este es el cáliz de mi sangre” y el vino se convierte en la sangre derramada a favor de nosotros. Las palabras del sacerdote transforman las cosas ofrecidas, pero su eficacia y su gracia provienen de Dios. La finalidad de la santa misa es la misma del Sacrificio de la Cruz: Adoración, reparación, petición y acción de gracias.


ADORACIÓN: Rinde a Dios una glorificación digna de El y por eso, El se inclina amorosamente hacia sus criaturas y da al Sacrificio del Altar un inmenso valor de santificación.


REPARACION: Se ofrece en reparación de los pecados de vivos y muertos y si no le ponemos obstáculos, su eficacia nos alcanza la gracia actual necesaria para el verdadero arrepentimiento de nuestras culpas y pecados.


PETICIÓN: Nuestra oración se une a la oración infinita de Cristo; el Padre la escucha siempre. “Yo sé que siempre me escuchas” (Juan 11, 42) Y en atención a El, nos concede todo lo que necesitamos.


ACCION DE GRACIAS: Ofrecemos al Padre en sacrificio de acción de gracias, a Cristo, quien se inmola por nosotros y con nosotros da gracias a Dios por todos sus beneficios. La celebración litúrgica es el compendio y la suma de nuestra Fe. Ella constituye el acto principal de la religión y del culto católico y es el instrumento de santificación más importante de todos. Cuando vamos a la Santa Misa, asistimos a la muerte de Cristo, con los soldados, la Santísima Virgen, San Juan y los que estaban en el Calvario, porque esa realidad se manifiesta allí. Desde aquel Primer Jueves Santo, cada celebración eucarística tiene un valor redentor y de salvación universal porque “recordamos” la Pascua del Señor y “revivimos” los misterios de nuestra redención, gracias a los cuales podemos tener vida eterna.


EL SACERDOCIO
Por: Amalia Hitcher

El sacerdocio es una dignidad. Su ejercicio es una función muy elevada y su ministerio es continuar la Obra Redentora de Cristo en el mundo. También es un magisterio, pues cumple una actividad docente en la difusión del Mensaje de Cristo y en la dirección, formación y superación de las almas que le son confiadas. El sacerdote es un hombre, elegido de entre los hombres, para servir a los hombres a través del Evangelio. Al ser “signado” con el Óleo Sagrado, Dios le confía la misión –aceptada libremente por él– de anunciar y extender su Reino y de hacerlo presente en medio de su pueblo. Humanamente, el sacerdote es igual a todos los hombres, pero en dignidad es “superior”a todos ellos. El sacramento del Orden le comunica el poder sagrado de Cristo y a través de ese poder consagra y administra el Cuerpo y la Sangre de Jesús y le da potestad para administrar todos los sacramentos, que son los canales por donde pasa y actúa la fuerza redentora de Cristo.


Quienes conocemos de cerca al sacerdote, sabemos que es figura de Cristo, que su espiritualidad se nutre de la oración constante, fuente de su paz interior, de la meditación diaria de la palabra que guía su ministerio y anima la devoción de su entrega, de la Eucaristía de cada día, donde encuentra la gracia de la santidad divina y de la celebración del Sacramento de la Penitencia que le ayuda a ser humilde y a vivir en permanente actitud de conversión. El amor del sacerdote por sus fieles, ovejas confiadas a su cuidado, es un sentimiento espiritual y universal que Dios pone en su corazón sacerdotal para manifestarnos el suyo. El Santo Cura de Ars, escribió: “El sacerdote es el amor del Corazón de Jesús”. En mi caso personal, mi cariño por el sacerdote, respetuoso, por supuesto, pero profundo, no es un sentimiento natural, si no un movimiento del alma que converge con mi amor por la Eucaristía. Por eso siento que es nuestro deber apoyarlo con nuestra oración, para que su actividad no decaiga, sostenerlo con nuestro esfuerzo para que su trabajo fecunde y prodigarle nuestra compañía y nuestra solicitud para que no desmaye en su fidelidad y en su entrega, para que el desaliento no debilite sus esfuerzos y para que la soledad no lo agobie.


Esta debe ser nuestra manera de amar a Dios en el sacerdote y a través de él. El mundo en que vivimos es a veces muy duro con ellos: Cuestiona su labor, su vida, su intimidad y los juzga sin piedad; no reconoce sus valores, desconfía de ellos, les condena sin comprenderlos y algunos hasta los tildan de cobardes, cuando su mayor cualidad es la valentía ya que siendo hombres débiles e inclinados al mal, como cualquiera de nosotros, la ofrenda generosa de su vida y el esfuerzo de vencerse a sí mismos para derrotar las tentaciones, son escenarios donde libran sus mas fuertes combates. Esa lucha requiere de extraordinaria valentía y de constantes renuncias. En la mayoría de los casos son verdaderos héroes a quienes no se les reconoce suficientemente sus logros, sus sacrificios y su generosidad. Muchos viven en verdadera humildad, obediencia, caridad y paciencia.


Hay infinidad de testimonios de tantos que han sido verdaderos santos y perfectos, que en su esfuerzo por extender el Reino y en su celo por la virtud libraron titánicas batallas y frente a la malicia del enemigo, vencieron al mundo. Ante alguno que se desvía de la misión encomendada, hay una gran mayoría que trabaja sin descanso por el progreso espiritual y la promoción humana de los pobres y marginados, que son los predilectos de Dios. Pero aún en los casos de indignidad del sacerdote, Cristo realiza la salvación a través de su ministerio. La presencia de Cristo en él no le exime de las flaquezas humanas; no todo lo que el realiza está garantizado por la acción del Espíritu Santo, pero en los Sacramentos se da esa garantía y la condición humana del ministro no es obstáculo para que Dios actúe ni impide el fruto y el efecto de la gracia. Cuando escribo, pienso en los hermanos sacerdotes con quienes tengo más cercana comunión y más frecuencia en el trato y siento que, gracias a Dios, nuestra Parroquia Catedral y en general toda la Diócesis, goza del privilegio de contar con un equipo sacerdotal de gran valía, que en unión con los grupos de apostolado que hacen vida en sus respectivas parroquias, realizan laborales pastorales extraordinarias.Esto se evidencia en la presencia de nuestra Iglesia Católica en todos los ámbitos de la vida vallepascuense. Para los que perseveran en su fidelidad honrando la santidad de su vocación y la dignidad de su sacerdocio, Cristo, en su infinita misericordia, dejó esta hermosa promesa:“Todos los que por causa mía hayan dejado casa, hermanos, hermanas, padre, madre, hijos, o terrenos, recibirán cien veces más, en esta vida y también recibirán la Vida Eterna.” (Mt 19, 29).


El Santo Cura de Ars, escribió: “El sacerdote es el amor del Corazón de Jesús”. En mi caso personal, mi cariño por el sacerdote, respetuoso, por supuesto, pero profundo, no es un sentimiento natural, si no un movimiento del alma que converge con mi amor por la Eucaristía. Por eso siento que es nuestro deber apoyarlo con nuestra oración, para que su actividad no decaiga, sostenerlo con nuestro esfuerzo para que su trabajo fecunde y prodigarle nuestra compañía y nuestra solicitud para que no desmaye en su fidelidad y en su entrega, para que el desaliento no debilite sus esfuerzos y para que la soledad no lo agobie. Esta debe ser nuestra manera de amar a Dios en el sacerdote y a través de él.


El mundo en que vivimos es a veces muy duro con ellos: Cuestiona su labor, su vida, su intimidad y los juzga sin piedad; no reconoce sus valores, desconfía de ellos, les condena sin comprenderlos y algunos hasta los tildan de cobardes, cuando su mayor cualidad es la valentía ya que siendo hombres débiles e inclinados al mal, como cualquiera de nosotros, la ofrenda generosa de su vida y el esfuerzo de vencerse a sí mismos para derrotar las tentaciones, son escenarios donde libran sus mas fuertes combates. Esa lucha requiere de extraordinaria valentía y de constantes renuncias. En la mayoría de los casos son verdaderos héroes a quienes no se les reconoce suficientemente sus logros, sus sacrificios y su generosidad. Muchos viven en verdadera humildad, obediencia, caridad y paciencia.


Hay infinidad de testimonios de tantos que han sido verdaderos santos y perfectos, que en su esfuerzo por extender el Reino y en su celo por la virtud libraron titánicas batallas y frente a la malicia del enemigo, vencieron al mundo. Ante alguno que se desvía de la misión encomendada, hay una gran mayoría que trabaja sin descanso por el progreso espiritual y la promoción humana de los pobres y marginados, que son los predilectos de Dios. Pero aún en los casos de indignidad del sacerdote, Cristo realiza la salvación a través de su ministerio. La presencia de Cristo en él no le exime de las flaquezas humanas; no todo lo que el realiza está garantizado por la acción del Espíritu Santo, pero en los Sacramentos se da esa garantía y la condición humana del ministro no es obstáculo para que Dios actúe ni impide el fruto y el efecto de la gracia.


Cuando escribo, pienso en los hermanos sacerdotes con quienes tengo más cercana comunión y más frecuencia en el trato y siento que, gracias a Dios, nuestra Parroquia Catedral y en general toda la Diócesis, goza del privilegio de contar con un equipo sacerdotal de gran valía, que en unión con los grupos de apostolado que hacen vida en sus respectivas parroquias, realizan laborales pastorales extraordinarias. Esto se evidencia en la presencia de nuestra Iglesia Católica en todos los ámbitos de la vida vallepascuense. Para los que perseveran en su fidelidad honrando la santidad de su vocación y la dignidad de su sacerdocio, Cristo, en su infinita misericordia, dejó esta hermosa promesa:“Todos los que por causa mía hayan dejado casa, hermanos, hermanas, padre, madre, hijos, o terrenos, recibirán cien veces más, en esta vida y también recibirán la Vida Eterna.” (Mt 19, 29).